Ayer salió a la venta "Shadows In The Night", el nuevo disco de Bob Dylan
en el que interpreta canciones que hizo populares el gran Frank Sinatra.
Y me hizo acordar mucho al CD "Tinta negra" de Andrés Calamaro. ¿Por
qué? Porque ambos son "antojos" que se pueden dar como grandes artistas
que son, pero que -a mi modesto entender- no sacan lo mejor de ellos.
Todos sabemos que Dylan no es un gran cantante. Y no debería ofenderse por eso. No quiero menospreciar su talento
ni su importancia histórica, pero recuerdo una de sus primeras
críticas, que decía que "Dylan canta como una oveja que va directo al
matadero". O algo así. Fue en la primera mitad de los '60.
El fuerte del viejo Bob no ha sido precisamente el canto. Varias veces
se lo mencionó como candidato al Nobel de Literatura por sus ingeniosas,
ácidas y poéticas letras. Y al mismo tiempo es un gran intérprete de
folk-rock, siendo tal vez el inventor del género en el Newport Folk
Festival de 1965, enchufando sus instrumentos y ganándose al abucheo del
público. No sabían que estaban asistiendo a un momento histórico.
Pero volviendo a "Shadows In The Night", no le veo el sentido más que
el de un antojo de Bob. La selección de temas puede ser excelente, el
fondo musical impecable, pero a mi entender Dylan no es un gran
cantante, y estas composiciones -y esta producción- lo dejan demasiado
en evidencia. Lo mismo que a Calamaro haciendo tangos.
El álbum ha cosechado excelente críticos en casi todos los medios del mundo, pero a mi no me termina de cerrar.
Hubiese sido más lógico que este disco de temas de Sinatra lo hubiese
grabado Michael Bublé, o el "animal" de Josh Groban. Pero a Dylan no le
sienta bien. ¿Qué es lo próximo, un disco en tributo a Pavarotti a cargo
de Brian Johnson?.
Aunque después de todo, Dylan siempre fue un
transgresor. Renunció a su religión, usó instrumentos eléctricos en un
festival de folk, se opuso a la guerra de Vietnam y siempre fue
cascarrabias. Tal vez la realización de este disco tenga la rebeldía
rockera que otros, fagocitados por el mercado, hoy no tengan. El tiempo
lo dirá.
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jueves, 5 de febrero de 2015
martes, 25 de noviembre de 2014
Bob Dylan y un concierto para un único y exclusivo fan
Bob Dylan ofreció un concierto en la Academy of Music de Philadelphia (Estados Unidos) para un único fan llamado Fredrik Wilkingsson, quien asegura que todavía le duele la mandíbula de la sorpresa y de tanto sonreir.
Acompañado de su banda, Bob Dylan interpretó un repertorio especial con versiones de Buddy Holly ("Heartbeat"), Fats Domino ("Blueberry Hill") y Chuck Willis ("It's Too Late"). Para sorpresa del único asistente, que no tenía ni idea de que esto iba a suceder.
El afortunado Fredrik Wilkingsson disfrutó de este recital como parte de Experiment Alone, un proyecto sueco de filmaciones que busca analizar qué sucede cuando el ser humano vive en solitario experiencias que por lo general se preparan para grupos. Un concierto de Bob Dylan, por ejemplo.
"Estaba totalmente oscuro y vacío. Entonces un tipo apareció en escena y empezó a hablar al técnico de luces. Era Dylan y me saludó con un movimiento de cabeza. Sin ceremonia alguna, dijo algo a sus músicos y empezaron la primera canción", ha explicado el incrédulo Wilkingsson a la revista Rolling Stone.
En esta línea, agregó que, en un momento dado, era todo tan extraño que sintió que tenía que decir algo. "¡Eh, suenan genial!", les gritó, lo cual provocó una gran carcajada de Bob Dylan, según el relato del único espectador del recital.
El 15 de diciembre se podrá comprobar si el relato de Wilkingsson es veraz, pues para esa fecha está previsto el estreno del video de este inusual concierto.
Acompañado de su banda, Bob Dylan interpretó un repertorio especial con versiones de Buddy Holly ("Heartbeat"), Fats Domino ("Blueberry Hill") y Chuck Willis ("It's Too Late"). Para sorpresa del único asistente, que no tenía ni idea de que esto iba a suceder.
El afortunado Fredrik Wilkingsson disfrutó de este recital como parte de Experiment Alone, un proyecto sueco de filmaciones que busca analizar qué sucede cuando el ser humano vive en solitario experiencias que por lo general se preparan para grupos. Un concierto de Bob Dylan, por ejemplo.
"Estaba totalmente oscuro y vacío. Entonces un tipo apareció en escena y empezó a hablar al técnico de luces. Era Dylan y me saludó con un movimiento de cabeza. Sin ceremonia alguna, dijo algo a sus músicos y empezaron la primera canción", ha explicado el incrédulo Wilkingsson a la revista Rolling Stone.
En esta línea, agregó que, en un momento dado, era todo tan extraño que sintió que tenía que decir algo. "¡Eh, suenan genial!", les gritó, lo cual provocó una gran carcajada de Bob Dylan, según el relato del único espectador del recital.
El 15 de diciembre se podrá comprobar si el relato de Wilkingsson es veraz, pues para esa fecha está previsto el estreno del video de este inusual concierto.
jueves, 13 de noviembre de 2014
Bob Dylan quiso grabar un disco con los Beatles y los Rolling Stones, pero lo rechazaron
Bob Dylan quiso grabar un disco a finales de los '60 con los Rolling Stones y los Beatles, pero Mick Jagger y Paul McCartney desestimaron la oferta.
Esta es una de las anécdotas que cuenta el afamado productor e ingeniero musical Glyn Johns en su biografía, "Soul Man", que llega a las librerías esta semana.
En sus páginas, Glyn Johns relata cómo Dylan le pidió que hiciera algunas llamadas para tantear la posibilidad de hacer un disco junto a las dos mencionadas bandas.
Keith Richards y George Harrison se mostraron encantados con la idea, mientras que Ringo Starr, Charlie Watts y Bill Wyman también aceptaron pensarlo, aunque con menos efusividad.
John Lennon, por su parte, no se negó rotundamente. Sin embargo, el proyecto no se concretó por la oposición frontal de Jagger y McCartney, tal y como ha explicado Johns a la revista Rolling Stone.
Glyn Johns participó en discos tan legendarios como "Beggars Banquet", "Sticky Fingers" y "Let it Bleed" (de los Rolling Stones), o "Let it Be" y "Abbey Road" (de los Beatles).
Esta es una de las anécdotas que cuenta el afamado productor e ingeniero musical Glyn Johns en su biografía, "Soul Man", que llega a las librerías esta semana.
En sus páginas, Glyn Johns relata cómo Dylan le pidió que hiciera algunas llamadas para tantear la posibilidad de hacer un disco junto a las dos mencionadas bandas.
Keith Richards y George Harrison se mostraron encantados con la idea, mientras que Ringo Starr, Charlie Watts y Bill Wyman también aceptaron pensarlo, aunque con menos efusividad.
John Lennon, por su parte, no se negó rotundamente. Sin embargo, el proyecto no se concretó por la oposición frontal de Jagger y McCartney, tal y como ha explicado Johns a la revista Rolling Stone.
Glyn Johns participó en discos tan legendarios como "Beggars Banquet", "Sticky Fingers" y "Let it Bleed" (de los Rolling Stones), o "Let it Be" y "Abbey Road" (de los Beatles).
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